Sábado, Octubre 20, 2018

El Fútbol atrapado en su propia red

futbolatrapadoredNoticia Relacionada: Sportecnic G.D.

Artículo de JOSÉ ÁNGEL MORENO ex-entrenador profesional de fútbol:

La mala gestión no sabe de edades ni categorías.

Históricamente la sociedad en general, tuvo que vivir situaciones de crisis o estafas de una u otra forma. El futbol se mueve como cualquier otra actividad, es por ello, que no está exento de escenarios de corrupción o de estafas sociales.

Así como la sociedad ha vivido recientemente el caso de las Preferentes en las entidades bancarias, no hace muchos años en el fútbol se dio el caso de las SAD. Hace años todos eran Clubes de Fútbol, entidades que a nivel administrativo y de gestión eran manejados por sus propios socios, personas que pagaban su abono y tenían participación en las asambleas del Club, en sus decisiones, incluso para quitar y poner a sus Presidentes y Juntas Directivas. Casi hablo en pasado, porque ahora son escasos los Clubes de Fútbol que quedan en el mundo profesional.

Se propuso que fuesen Sociedades Anónimas Deportivas, ya que desde el Gobierno se crearon leyes para impulsarlas, afirmando que solucionaría el problema económico de los Clubes. (Ocurrió entonces como en el cambio de la peseta al euro lo que costaba cien pesetas, en horas, pasó a costar un euro, ciento sesenta y seis pesetas).

Con esta transformación, a los socios le indujeron a comprar acciones, y pasaron a ser accionista.

Los hubo con poco poder adquisitivo que se sacrificaron económicamente. Pero ¿de que les sirve? Ahora dependen del accionista mayoritario. Al aficionado le han puesto todo tipo de trabas con horarios insoportables que están haciendo inviable asistir en familia al fútbol, y un largo etc.

El fútbol se ha convertido con el paso de Clubes a SAD, en negocio para quienes son hoy “sus dueños”, cuyos titulares lo son en virtud de una participación en el capital social a través de títulos o acciones, y quienes no responden con su patrimonio personal, sino únicamente con el capital aportado.

Además, manejan los hilos del mercado futbolístico, firmando lo que quieren; entran en juego con los representantes afines, algunos de los cuales toman la llave del Club y se hacen perceptores y distribuidores de comisiones. A veces los Presidentes toman decisiones de firmar no a los mejores jugadores y entrenadores para el Club, sino los que más le seducen acorde a sus intereses.

En Abril del 2011 Vicent Masiá expresaba en su artículo Sociedades Anónimas Deportivas: Luces y Sombras

“El fútbol español es hoy en día uno de los más endeudados del mundo y la conversión de los clubes en SAD, cuando tanto se esperaba de ella, se ha verificado como un rotundo y absoluto fracaso que no sólo no ha mejorado lo que había, sino que lo ha empeorado hasta consecuencias insospechadas. Urge una reconversión inminente que sea valiente, atrevida, seria e imaginativa para hacer que las SAD reemprendan el buen camino o bien encontrar una solución intermedia más exitosa, para que cesen sus despropósitos financieros, pues la sociedad española en general, a pesar de que se beneficia de un espectáculo sin lugar a duda único, no tiene porqué pagar los actos irresponsables de gerentes de paso con mucho que ganar, poco que perder y nada que pagar”.

A todo ello, quien suscribe tuve que sufrir estoicamente junto a otros profesionales ejemplares, la desaparición intencionada de un Club histórico como el Polideportivo Almería, dejándonos deudas importantes, sin posibilidad de cobro. En la RFEF, tuvieron sensibilidad y articularon una normativa inédita en aquel entonces, por la que nos permitieron firmar con otro Club en la misma temporada, y lo hice con el Granada C.F.

Por si fuese poco, en toda España con la SAD se han llevado a cabo más de veinte Concurso de Acreedores y he padecido el del Levante UD, teniendo que condonar el 50% de la deuda y admitiendo el pago fraccionado en muchos años.

Retornando a lo expuesto ¿En que se beneficiaron los aficionados? ¿Ha mejorado la gestión de los Clubes?

La gran mayoría de los presidentes actuales, representantes o máximos accionistas en su vida particular son exitosos empresarios, sus empresas funcionan bien y obtienen suculentos beneficios. Pero lamentablemente no saben de fútbol y creen saber. Les falta humildad y les sobra prepotencia. Se rodean de personas que por intereses no le advierten de sus malas decisiones y esto les hace fracasar en fútbol.

Lamentablemente como sociedad no aprendemos, y existen Clubes representativos de ciudades importantes, que siendo los que cuentan con más años de historia, siguen demostrándonos su mala gestión. Otros y son los menos, cuando disponen de Consejos de Administración responsables, se les nota y se les reconoce públicamente su buena gestión.

Pasando de un extremo al otro, centremos la atención en el fútbol Base.

Hace años cualquier Club modesto de regional, soportaba los costos de sus escalafones inferiores, hoy es a la inversa y los primeros equipos de algunas localidades se mantienen en base a la cuota que pagan los niños por asistir a las Escuelas y al Fútbol Base de los Clubes.

Los padres hacen un sacrificio económico para que sus hijos se formen practicando deporte y el fútbol es el preferido por nuestros pequeños.

En la actualidad muchos padres pagan sólo porque el chico/a tenga un horario de diversión y les viene bien utilizar la institución como guardería. Algunos gestores y dirigentes se han servido de esta deficiente mentalidad, con fines de lucro. Con centenares de niños/as en las Escuelas, obtienen ingresos importantes y si además minimizan los costos (no contratando entrenadores, descuidando las instalaciones, servicios médicos etc.) les permite conseguir un rendimiento económico muy interesante. Afortunadamente no todos son así, aún existen muchos Clubes y Escuelas comprometidos con el fútbol base y con la formación de los jóvenes.

La reflexión culta y profunda del hecho de pagar por la formación dentro del fútbol, nos lleva a pensar, que en contraprestación el Club o Escuela nos debería ofrecer un buen servicio, teniendo instalaciones adecuadas, cuidadas, y bien seguras, modernos materiales didácticos, indumentarias de calidad y a buen precio, entrenadores cualificados que no jueguen con la salud física ni psíquica de nuestros hijos, preparadores físicos, entrenadores de porteros, médicos, ATS, fisioterapeutas etc. No hablamos de lo más selecto, es decir, psicólogos, profesores de idiomas, cafetería, biblioteca, salas deestar, de estudios o audiovisuales, todo lo que pueda suponer servicios, aparte de tener los oportunos seguros de responsabilidad civil o mutualidad para los jóvenes futbolistas.

Es decir, deberían ofrecer garantías en la formación y la diversión, sirviendo como vehículo de salud y seguridad para nuestros chicos/as y sus familias, en definitiva para los usuarios.

Aficionados, padres y familiares pocas veces reflexionamos y exigimos sobre el particular. Pero está claro, que algunos en España tratan de gestionar bien, para sí mismo.

Todo ello fruto de la permisibilidad de una sociedad, que admite gestores que no aman los valores que representa el fútbol, sino todo lo contrario, es decir el egoísmo, la vanidad, el deseo de enriquecimiento a costa del despreocupado, ingenuo o simplemente desconocedor de lo que deben ser derechos y obligaciones de cada cual.

Hace pocas fechas Vizcaíno ojeador del Liverpool, declaraba en Marca a nuestro amigo Guillermo Sánchez "Si en Inglaterra tuvieran el talento que hay en España, serían seguramente diez veces seguidas campeonas del mundo con la selección"

Qué pena, verdaderamente es triste reflexionar y hacerse preguntas como ¿podríamos cuantificar el daño de una mala gestión en un Club profesional? y ¿el daño personal en la formación de nuestros jóvenes?

Vamos a quedarnos con lo positivo, pensando cuanto margen de mejora tiene el fútbol español. Con el gran talento que existe, donde llegarían nuestros Clubes, nuestros jóvenes, si mejorásemos nuestra gestión.

Es una realidad que todos debemos combatir, porque…. La mala gestión no sabe de edades ni categorías.