Viernes, Diciembre 15, 2017

El Fútbol como Herramienta para Educar y Formar a nuestros hijos

futbolherramientaeducarNOTICIA RELACIONADA: Sportecnic G.D.

Artículo de JOSÉ ÁNGEL MORENO ex-entrenador profesional de fútbol:

PADRES, ENTRENADORES y sobre todo CLUBES, deberían implicarse más en ese objetivo y no tanto en las competiciones.

Los que de alguna forma hemos pasado toda una vida alrededor del fútbol, sabemos que es una herramienta potente y poco utilizada para ofrecer a nuestros chicos/as educación y formación de todo tipo. De emplearla adecuadamente se conseguirían unos extraordinarios resultados que se transformarían en un enorme beneficio social y también deportivo para el futbol profesional.

Las Federaciones Territoriales en las edades iniciales hasta Alevines hacen categorías planas es decir sin ascenso ni descensos, precisamente para que prevalezcan los aspectos FORMATIVOS sobre los COMPETITIVOS. Pero lejos de esta sana intención, son los propios agentes formadores los que no se implican en ello.

En los últimos días he podido presenciar partidos de rivalidad de Clubes que se jugaban el ser líderes del campeonato de Liga en estas categorías y verdaderamente son emocionantes. Está claro que todos quieren ganar, pero no debe ser de cualquier forma. Con ese afán de victoria aparecieron algunas acciones antideportivas y resultadista por ambos bandos.

Los padres se hacen colaboradores de esas prácticas, ignorando la presión a que se someten los pequeños, en ocasiones casi son “señalados” cuando fallan en alguna acción. Los padres empatizan y viven como si fuesen ellos los alineados, como si verdaderamente se pusieran la camiseta y jugase por su hijo, muchos terminan los partidos más cansados que sus hijos/as.

Si miramos solo a la grada vemos los gestos de los padres cabeceando, tirando a gol, haciendo la entrada etc. todo ello son imágenes que van acompañadas de audio, en el que van narrando el desarrollo del juego y lo que debe hacer su chico/a, sin olvidar al árbitro, ni lo que censuran de sus propios entrenadores o lo que es peor en ocasiones a los demás jugadores y hasta de sus propios hijos.

Será por la situación económica y social que vivimos, si el niño despunta, algunos padres, parecen ver en el fútbol las posibilidades de profesionalidad que resuelva el futuro económico de la familia, aunque esto queda lejísimo, es como si estuviesen cegados; además le sirve como válvula de escape, mostrándose poco tolerante con el niño/a, llegando a situaciones extremas cuando el niño/a tiene un mal día en su juego, porque no es el niño/a, el que juega es él y por ello sale frustrado. Deben comprender que ellos no son los protagonistas. Las madres son algo diferente pero el espíritu de protección y el deseo de que su hijo sea “el mejor” les hace padecer los mismos defectos.

Falta en los padres y familiares una comprensión y la visión clara de lo que se pretende, deben disfrutar y hacer disfrutar a sus pequeños, pues en ocasiones impregnan de malestar a todo el entorno. Hay que tener presente que el deporte les tiene que aportar salud, amistades, conocimientos etc. y muchos ratos de felicidad; y no todo lo contrario.

De otra parte están los Entrenadores, hoy en día tenemos la fortuna de tener jóvenes entrenadores muy cualificados, pero como en todas las actividades de la vida los hay buenos, mediocres y malos.

Deben tener claro, cuando se dedican al fútbol de formación, que serán referentes y personas determinantes en la vida de esos jóvenes, y el papel que van a desempeñar, aportando con sus sapiencias unos hábitos saludables y transmitiendo valores, encargándose de hacer progresar deportivamente a los chicos y obteniendo el máximo rendimiento de ellos.

Pero hay casos de Entrenadores que olvidan estos objetivos y surgen los resultadistas, que piensan que tienen que hacer “carrera” en base a los resultados y clasificaciones, cuestión que es normal, pero estos no deben estar ubicados en equipos de formación.

Necesitamos en este fútbol, entrenadores que entiendan a los chicos y se apasionen con ver su progreso, que no recriminen a los niños vociferando, que sean pacientes con sus propias metodologías, responsables, que se diviertan y hagan disfrutar a todos, sirviendo de nexo de unión para los padres, ofreciendo un buen trato e igualitario a todos los miembros del equipo. Que respeten y hagan respetar las normas, a los adversarios, a los árbitros y sus decisiones.

No hay que aparcar los resultados, pero ellos no deben ser lo más importante, convertirse en un ídolo en la mentalidad de los niños se logra transmitiéndoles confianza y conocimientos donde ellos vean sus propios progresos.

Es triste ver equipos con grandes recursos que muchos jugadores pierdan ilusión, cualidades y rendimientos por mala gestión de su entrenador.

He sido entrenador profesional más de 30 años y en mi personalidad va impregnada un espíritu competitivo altísimo, de ello viví, pues hay algo que es incuestionable porque son datos y fueron los resultados logrados por mis equipos. Sin embargo soy un convencido del daño que se origina al futbol, cuando introducimos en edades de formación un espíritu competitivo.

Los Directores Técnicos de clubes deben mimar la elección y el perfil de los técnicos que sitúan al frente de estos equipos, su capacidad docente y técnica, su perfil psicológico, adecuándolo a la edad que van a dirigir. Estamos cansados de ver a entrenadores muy competitivos pero poco formativos en estas edades, que tratan niños de corta edad como si fuesen equipos séniors o incluso profesionales.

Los grandes Clubes, quieren tener a los niños/as que tengan aptitudes e incorporarlos cuanto antes a sus filas, por aquello de irlos formando desde el principio, esa teoría es muy buena pero no se observa traducida en la práctica. Estos Clubes deberían ofrecer más servicios sociales y nutrirse en las primeras edades de sus propias Escuelas de Fútbol aquellas que son de pago, con ello en vez de costarle tanto las bases, se autofinanciarían en parte gestionándolos a través de sus Fundaciones.

No soy quien para aconsejar a nadie, pero soy de la opinión que los Padres no deberían llevar a sus hijos a Clubes grandes hasta los doce años aproximadamente, con ello tendríamos unas competiciones igualadas y que le sirvieran para progresar, ya que en la actualidad marcan mucha diferencia con otros Clubes de ahí los resultados casi humillantes y por tanto no les sirve para progresar.

También me parece desafortunado permitir que un chico/a en esas edades lo aparten de su casa, su entorno familiar, escolar y de amistades para internarlo en una residencia de Club.

Son interesante para los Padres y familiares visionar artículos como este La cara oculta (y amarga) del fútbol base del Barça

Son experiencias vividas por jugadores que pese a ser profesionales del futbol cuentan el sacrificio vivido; hay situaciones inquietantes redactadas como está, con respecto al jugador profesional Javier Espinosa ex jugador de la cantera del Barça.

“Los chicos que parten de niños lejos de su casa en busca de un futuro profesional como deportista de élite no suelen durar mucho. Muy pocos, no deben llegar ni al 10%, los que llegan a profesional. Menos aun los que realmente triunfan. El resto sacrifican la infancia para nada. No se es consciente de los mucho que puede variar el desarrollo de una persona desde los 8 o 9 años tanto física como psicológicamente. Después del fracaso solo suele quedar frustración, un chico sin formación y unos padres que se han perdido, literalmente, la infancia de su hijo.”

“Yendo a otro tipo de eventos, un trigésimo noveno cumpleaños de un hijo solucionado con una llamada de teléfono no tiene la mayor importancia. Pasar sin verle la cara ni abrazarlo el día que cumple 12 años es realmente una putada.”

En otro artículo Pablo Blanco, director técnico de los escalafones inferiores del Sevilla FC en una entrevista publicada hace algunas fechas venía a decir "Por debajo de los 15 años no mandaría a mi hijo a un grande"

 

DAMOS EXCESIVA IMPORTANCIA A LA COMPETICIÓN EN LAS PRIMERAS EDADES.

Qué importancia tiene para la vida de un chico/a, el que resulte su equipo en categoría Bebe, Prebenjamin, Benjamín o Alevín, campeón de una competición, ¿es determinante para su futuro? Si lo pensamos fríamente, parece absurda la pregunta. Sin embargo ¿qué piensan los padres de sus propias actuaciones en determinadas ocasiones con reproches, insultos, acciones agresivas e incluso violentas. El daño que causan psicológicamente a sus hijos y las consecuencias es imprevisible.

Si eres padre y tienes a tu hijo/a en un Club o Escuela de los no consideradas de élite, pienso que coincidirá con el criterio expuesto, en dicho caso reflexionar sobre ellos y realizarnos preguntas como: ¿Creemos en la necesidad de formar a nuestros niños, desde un ámbito deportivo? ¿Conocemos la filosofía del Club o Escuela donde los llevamos? ¿Tienen personal idóneo y cualificado para formar y velar por su salud? ¿Tienen adecuadas instalaciones y son sinónimo de seguridad para los chicos/as? ¿Conoces al entrenador de tu hijo/a, lo crees ideal?

El Fútbol es un juego que a todos nos engancha y debe servir como herramienta educativa y formativa, es motivador para los jóvenes y sirve en muchos casos como elemento corrector. Utilicemos el fútbol con finalidad de educar y formar en valores, sin soslayar sus grandes posibilidades como vehículo de salud y bienestar de nuestra sociedad.